
Me pasa, que una vez termino una sesión, tardo un rato en digerir lo que en ella ha sucedido, sobre todo cuando están tan llenas de emociones.
Me siento muy agradecida de poder ser intermediaria entre estos mundos o dimensiones, pero a la vez me ha enseñado que la muerte aquí en la tierra da paso a la vida en el lugar al que nos dirigimos una vez partimos.
No dejo de preguntarme como será el lugar al que me dirija, y aunque me han mostrado con imágenes de como es aquel lugar, algo me impacto y fue que no se carga con ningún tipo de mochila emocional. Estar en un lugar neutro, en el que te recuperas de todo lo que te ha acontecido aquí en la tierra, un lugar donde recuperarte de aquellas heridas que han sido causadas por actos en los cuales hemos transitado y en cierto modo han roto nuestra alma. Donde nos recuperamos de nuestras lecciones de vida anterior.
En diferentes culturas la muerte se celebra, a pesar de la tristeza de tener que despedirnos, se celebra el nuevo viaje, en el que se cree que será un nuevo comienzo y un mágico despertar en él.
Reconozco que siempre he temido a la muerte, pero ahora que la veo en diferente modo, he aprendido que una vez venimos a la tierra traemos nuestra fecha de partida. A veces se adelanta, pero venimos con una fecha de fin. Desde el momento que traemos a nuestros hijos a la vida, deberíamos ser conscientes de que ellos también tienen fecha de partida, al igual nuestros padres, hermanos, familiares y amigos. Pero no estamos preparados para ello, porque duele, porque aquí en la tierra hemos creado diferentes apegos emocionales y ello nos convierte en personas egoístas. No queremos perder aquello que consideramos es nuestro.
Preferimos irnos nosotros antes que otros para así no sufrir, pero si lo pensamos…, lo qué conseguimos con ese pensamiento no es más que querer el acto egoísta de que sufran los demás. Creo que en el momento en el que somos conscientes de que la muerte no es más que un paso a otra vida, un seguir viviendo sin necesidad de este cuerpo. En el momento que tomamos conciencia de que ese otro plano está, entendemos que a donde se va es a otro lugar, un maravillo nuevo hogar, y eso significa que no se acaba todo aquí.
He aprendido, me han enseñado la dulzura con la que se comunican, el tacto tan bondadoso que tienen y sobre todo como siguen fiel a la unión que les une. Hace poco en una de mis sesiones un esposo le dijo a su mujer rota de dolor que el amor y la unión es para siempre. Eso me dio esperanzas para comprender que aquí no acaba todo, simplemente se cortan momentáneamente los caminos.
He podido ver como muchos de mis consultantes se sorprende al ver, que el que acude a ellos es alguien cuya relación en vida con ellos no fue buena. Pero cuando viene el alma, lo hace tras una cura que algunos lo llaman purga, vienen con una energía totalmente renovada y ya no son hostiles, no son crueles. Vienen a sanar el momento en el que se encuentra mi consultante.
Creo que debo aclarar, que aquellas personas que en vida fueron hostiles y vuelven a sanar, son almas que han podido transcender a la vibración de la luz. Por el contrario, las hay también que deciden por diferentes motivos no transcender ya sea por miedo, desconocimiento o porque tienen que pagar aquello que tanto mal causó, vagando en otro plano diferente.
Hubo una ocasión, en la que uno de mis consultantes estaba tan devastado que sólo quería obtener una respuesta. La pregunta que hacía una y otra vez era si pronto se verían y quería saber cuánto quedaba para su encuentro. El alma que vino le mostró que si elegía el camino rápido para partir, si decidía terminar con su vida antes de tiempo, no se podrían ver y ya no sería para siempre la unión.
Esto me dejo pensando en la importancia de respetar nuestros tiempos, aunque puedan ocurrir acontecimientos que nos hagan querer cambiar nuestra fecha de partida, esta ya está definida. Si decidimos partir antes de tiempo, por actos de egoísmo o actos inesperados, no vamos a poder transcender como corresponde, y necesitaremos un periodo de espera (el cual desconozco). Y sólo hasta que no den con alguien, con cualidades similares a las mías, que les puedan ayudar a dirigirse al plano que les corresponde, se encontrarán perdidos.

Mi pequeña reflexión de hoy es que, si miramos de frente a la muerte desde el conocimiento, que nos hace no temerla, podremos transitar mejor nuestro duelo. No vamos a poder suprimir el dolor que nos cause, este seguirá siendo desgarrador y despiadado en ocasiones, incluso injusto, pero también será esperanzador saber que no estamos solos, que aún seguirán guiándonos y seguirán con nosotros. Ellos tienen todo el tiempo del mundo para velarnos mientras estemos aquí.
Sólo debemos intentar aplacar los miedos, porque es desde el miedo causado por el desconocimiento el que nos hace temer si más cabe a la muerte. Y por ello el no poder gestionar adecuadamente nuestro tránsito en el duelo.
Para ti, que estas transitando por este momento de duelo, quiero que sepas que a pesar de no poder abrazarles, ellos si siguen abrazando tu alma. Ellos te abrazan desde el amor incondicional.
Amaia
